Estación 1 del Continente Prohibido: ¿Qué se puede hacer con una piedra?

20 - 10 - 20
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En el marco del programa Continente Prohibido, el mes pasado los artistas Elías Santis y Natalia Matzner enviaron a niños, niñas y jóvenes de Cecrea La Serena, una caja de cartón que en su interior contenía una piedra, un fanzine y una pregunta: ¿Qué se puede hacer con una piedra? Aquí hablan sobre este proyecto.

El programa Continente Prohibido de la Corporación Chilena de Video invita a cuatro artistas y cuatro comunidades de los Centros de Creación Cecrea Chile a trabajar, mediante herramientas editoriales análogas y digitales, en un espacio conjunto para poner en práctica la interacción, la solidaridad y el sentido comunitario.

La iniciativa consiste en la realización de un artefacto por cada artista, el cual ha sido enviado a 60 niñas, niños y jóvenes (NNJ) de distintos centros Cecrea, con el propósito de provocar una serie de interacciones para la investigación, diálogo y futura construcción de una obra realizada colectivamente para ser exhibida en el 5to Encuentro de Arte, Ciencia y Cultura Digital (diciembre 2020) y, posteriormente, en la 15 Bienal de Artes Mediales de Santiago (octubre y diciembre 2021).

Como parte de este programa, los artistas Elías Santis y Natalia Matzner realizaron el proyecto ¿Qué se puede hacer con una piedra?, que invita a reflexionar a un grupo de jóvenes de Cecrea La Serena, sobre la amplitud de posibilidades artísticas, técnicas, tecnológicas e identitarias que pueden surgir mediante el simple encuentro con una piedra. Cada uno de ellos, recibió una caja de cartón que contenía una piedra y un fanzine como instructivo con posibles usos para darle a este elemento.

Desde el mes de julio vienen desarrollando este proyecto, ¿cómo ha sido habitar en el Continente Prohibido?
Entendemos que para entrar al Continente Prohibido, primero hay que entrar con respeto, saber que amerita ser protegido. Una vez dentro, la frontera entre juego y realidad ya casi no existe, más bien el juego manifiesta una realidad interna y externa, de un individuo. En ese sentido, el encuentro de una persona con una piedra es un momento de regeneración, donde la persona puede ejercer su libertad sobre ese elemento, y a su vez, ese elemento se entrega libremente. La libertad es entonces un reflejo a esa resonancia del interior.

¿Cuáles han sido sus exploraciones en este nuevo territorio? ¿Por qué escogieron una piedra como elemento central de este trabajo?
Las piedras están por todas partes, son gratis. Pero para que puedas detenerte ante una, o que te llame la atención, tiene que haber una apertura, una predisposición. Las piedras están en nuestra casa, en nuestras conversaciones, incluso, como regalo. Es un elemento que está entre muchos otros, y a su vez en sí misma contiene infinitas posibilidades.

El encuentro entre una piedra y una persona genera tiempo suspendido, un paréntesis. Detona, en este caso, el desarrollo narrativo de la propia historia/tránsito. La persona impregna de su historia a la piedra que ya tenía su “propia” historia. Entonces, desencadena sucesos históricos que forman a la concepción identitaria del yo. El yo y la propia conciencia como un terreno común a todas la conciencias de un territorio. Ahí está el Continente Prohibido como algo colectivo también.

Quisimos hacer dialogar los dos elementos contenidos en la caja: la piedra y el fanzine. Primero, fuimos recolectando piedras, que nos encontramos por la calle, y que como regla base, quepan en la palma de la mano de un niño. El fanzine lo quisimos hacer en un formato que se desplegara como una flor para que se complemente con la piedra, la que se nos presenta como elemento cerrado.

En tiempos de confinamiento, ¿cuál creen que es la importancia del ejercicio de estos artefactos con los niños, niñas y jóvenes como dispositivos de pensamiento y creación?
La importancia la pone la persona, es un proyecto muy libre, con pocas directrices, más bien sólo sugerencias. En tiempos de confinamiento, genera la instancia de enviar un objeto material cargado de energía -frente a toda la actividad digital que realizamos-, y también de hacer algo con el cuerpo.

Si esta caja les llegara a ustedes, ¿qué uso le darían? ¿Qué harían con una piedra?
De hecho, parte del proyecto es que los NNJ, nos envíen una piedra, y nosotr@s hagamos algo con ella.

Ya tuvieron una primera reunión con los NNJ de Cecrea, ¿cómo fue esta conversación? ¿Cómo esperan que ellos se relacionen con la caja?
Muy animada. Nos contagiaron el entusiasmo. Ahora nos toca un proceso del proyecto, que es la comunicación vía grupo de WhatsApp, donde cada participante envía material escrito, fotográfico, sonoro o audiovisual, con sus avances, inquietudes o consultas.

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