Cuidadores de la Historia de Pichidegua. Cartografías del Conocimiento en la Región de O’Higgins

15 - 12 - 20
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Cuidadores de la Historia de Pichidegua fue el nombre que tuvo el laboratorio de Cartografías del Conocimiento en la Región de O’Higgins. En su co-diseño, el equipo de facilitadores creó y sumó al artefacto un set de cartas tipo “magic” en las que incorporaron elementos propios de la cultura local, donde las sopaipas, los cerros, las cuencas, el alcanfor y otras hierbas aparecieron para ser categorizadas y analizadas por los niños, niñas y jóvenes. Esta actividad fue luego complementada con la creación de mapas donde fueron integrando las cartas para dar una visión cartográfica de sus territorios.

En la última sesión, se adaptó la exploración del bestiario renombrándola Bestiaria. En esa ocasión, los y las participantes crearon sus bestias de carga mágica, que combinaron elementos propios de sus gustos e intereses, con aquellos propios de sus localidades. El laboratorio despertó diversas preguntas e intereses en facilitadores y niños, y se planteó darle continuidad en la próxima temporada.

Sobre Cartografías del Conocimiento

Cartografías del Conocimiento es una invitación a niños, niñas y jóvenes de todos los rincones de Chile a crear y editar intuitivamente el conocimiento de la relación arte y ciencia de sus territorios. Las nociones de conocimiento, educación, cultura libre, entre otras, son exploradas a partir de una metodología de laboratorio creativo, lúdico y editorial que combina el espacio íntimo con el colectivo y la interacción análoga con la digital.

La Escuela de la Intuición -programa de comunidades y aprendizajes de la Corporación Chilena de Video y Artes Electrónicas (CChV)- en alianza con los Centros de Creación Crecrea Chile, la carrera de psicología de la Universidad de Chile y Wikimedia Chile, propuso esta iniciativa en ocho regiones del país como una respuesta a los desafíos actuales de la educación.

La producción intuitiva de estas comunidades intergeneracionales es una invitación a que sigamos construyendo y validando los conocimientos de los territorios, para componer una cultura digital libre y distribuida, que valora las voces de todas las generaciones de la sociedad.

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Esta entrada fue escrita porFrancisca Gabler